Capítulo 1 - Una nueva vida



Jac tenía los cables de colores en las manos, tan solo tenía que conectarlos en sus correspondientes clavijas. El rojo con el rojo, el azul con el azul, el naranja con el naranja, el amarillo con el verde (no todo es tan sencillo en el mundo de los robots) y el negro con el negro. Jac estaba paralizado recordando todo lo que había perdido para cumplir su sueño. Las lágrimas le caían por las mejillas y empapaban su camiseta de “Construcciones Jac”. Se quedó de pie llorando con los cables en la mano toda una hora.
Al fin, Jac se decidió a ejecutar la última parte de su plan. Conectó todos los cables y encendió el interruptor.
La corriente pasó por todos los componentes que formaban aquel cuerpo de metal. Los relees, los electrodos, las resistencias, los condensadores recibieron su carga y ejecutaron las funciones que tenían asignadas. Los chips empezaron a distribuir las corrientes como si fueran el corazón y las venas de un humano. De golpe los servo motores, como si fueran músculos, empezaron a mover las articulaciones de la máquina. En un principio los movimientos del robot no tenían ningún sentido, y Jac empezó a ponerse nervioso, pero al final entendió que el robot se iba acostumbrando a utilizar sus miembros y a entender lo que le rodeaba (que para él era algo totalmente nuevo).
Jac había logrado lo que ningún ser humano había logrado jamàs. Crear una vida!

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