Capítulo 0 - Jac el constructor



Jac era una persona normal, con una vida normal, con una esposa normal que le quería mucho, con unos hijos preciosos que se parecían mucho a él, aún no siendo biológicamente suyos. Jac trabajaba en el mundo de la construcción como obrero. Con el “boom” inmobiliario supo moverse muy bien por su mundo, escalando posiciones i invirtiendo dónde tenía que invertir. Antes de que estallara la crisis, Jac tenía una fortuna considerable y decidió (con muy buen ojo) cambiar el mundo de la construcción por el de la robótica. Invirtió la mitad de su riqueza en crear un robot a su imagen i semejanza. Mientras el mundo se volvía loco con la crisis económica, Jac volcó todos sus esfuerzos en la creación de un robot.
Su mujer y sus hijos no entendían el cambio que realizó su padre. Al principio lo toleraban, ya que gracias a su esfuerzo en los últimos años, la familia había ascendido de posición social. Pero a medida que pasaban los años, Jac empezó a obsesionarse con el robot. Su mujer e hijos se distanciaron de él, hasta que un día desaparecieron. Sin decir nada, ni dejar una nota. Ya no había rastro de ellos. Jac se había quedado sólo con su robot. Pero eso no le quitó el sueño. Pensó que se había quitado un peso de encima y que ahora podría terminar el robot sin estorbos.
Al cabo de dos años, antes de que estallara todo el conflicto catalán, Jac terminó el robot. Nadie sabía de la existencia de aquel humanoide metálico, sólo la mujer de Jac y sus hijos, pero era como si ya no existieran, así que realmente nadie en el mundo sabía que ese día se pondría en marcha un robot igual a Jac.

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